La curiosa Virgen del Pasico

Por Mercedes Pullman

Conocí a esta curiosa Virgen gracias al libro que de Jesús Callejo “La España fabulosa. Leyendas que dejan huella”.  Este varando, aprovechando mi viaje a Murcia pasé por Torre Pacheco para visitar la ermita de la Virgen del Pasico.

Existen dos versiones de aparición de esta curiosa Virgen.

 Según la primera: la tradición popular, cuenta la leyenda que un minero que venía desde La Unión vio una luz justo en el camino que “paso a paso” le conducía a su casa. Al acercarse comprobó que a los pies de un almendro había una piedra en la que estaba dibujada la Virgen, sorprendido dio media vuelta y se la llevó al cura quién la guardó en la iglesia. Misteriosamente, al día siguiente la piedra había desaparecido. Después de una búsqueda infructuosa por la iglesia, el cura y el minero se pusieron a buscarla por los parajes en los que había aparecido la noche anterior. Al llegar al almendro, los dos dijeron “Ave María Purísima” y una voz extraña respondió “Sin pecado concebida”. Efectivamente, debajo del almendro estaba de nuevo la imagen de la Virgen, lo que interpretaron como una señal de que su lugar de veneración debía de ser ese, y no otro.

Se construyó una ermita y se colocó la piedra encima del almendro sobre su tronco cortado. A la imagen le dieron el nombre de Virgen del Pasico, en virtud del minero que cuando la encontró iba “paso a paso”. Entre Torre Pacheco y El Pasico se instalaron las 14 estaciones del Vía Crucis. La familia Nieto, propietaria de los terrenos en los que apareció la Virgen, se hizo cargo de la custodia de la ermita.

El historiador local, José Miguel Rodríguez, en su obra “Origen e historia de Torre Pacheco y su parroquia” ofrece una versión distinta afirmando que en noviembre de 1811, un minero que venía de La Unión y que estaba enfermo de silicosis se dirigía a su casa, cuando vio una luz al pie de un árbol. Al acercarse encontró una piedra triangular de alabastro con el dibujo de la Virgen. Al día siguiente se la llevó al sacerdote de Torre Pacheco que la guardó en la sacristía conviniendo con el minero en verse más tarde para que a la noche fueran al lugar donde había aparecido.

Llegada la noche, el sacerdote fue a buscar la piedra para llevarla consigo con el fin de reproducir los hechos acontecidos el día anterior, pero no la encontró, preocupados el sacerdote y el minero decidieron hacer su visita al lugar donde fue encontrada. Mientras iban llegando al sitio el minero vio la luz al pie del árbol y allí encontraron de nuevo la imagen. El sacerdote se la llevó para dar cuenta al Obispo de lo sucedido y solicitar el debido permiso para levantar una ermita a la Virgen en el sitio elegido por ella.

Una vez terminado el santuario, se instaló desde Torre Pacheco hasta la ermita un vía crucis que se recorría en Cuaresma, por lo cual vino a llamarse la imagen: Virgen del Pasico, debido al nombre popular de “pasos” que se le da a cada una de las 14 estaciones de la Vía Dolorosa.

Algunos dicen que es  una pareídolia, otros afirman que es un milagro. La verdad sea dicha, por mucho que he mirado no conseguí ver a la Virgen.

Pero como a una buena antropóloga, esto no me impidió realizar el ritual utilizando claveles para pedir un deseo. Casualmente, en la ermita estaba una mujer que llevaba un ramo de claveles y que me explico el ritual regalándome una de las flores. Resulta que hay que pasar el clavel por la apertura de cristal que protege a la Virgen para que toque el tronco o la misma piedra pidiendo que se cumpla tu deseo.

Si tu deseo se cumpla, debes llevar tantos claveles como deseos que se han cumplido.  He traído mi clavel a casa y me quedo a la espera de  que se cumpla mi deseo, aunque la verdad sea dicha, tiene que suceder un milagro para que esto suceda. Yo no pierdo la esperanza…  Si se cumple, os contaré…

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