20 junio, 2024

25 de mayo de 2024, el grupo de nuestra investigación se dirigió a cenicientos para explorar la Piedra escrita y sobre todo visitar las necrópolis esparcidas por la zona.  

Preparando la ruta

Nuestra primera parada fue la Piedra Escrita. Un monolito natural de granito de forma trapezoidal, con dimensiones aproximadas de 5 metros de altura y casi 4 metros de ancho. Este monolito presenta una hornacina vertical labrada en su cara este, con una altura superior a los dos metros, un ancho de más de un metro y una profundidad media de unos 20 cm. La hornacina está dividida en tres partes horizontales, destacándose el paño central por su mayor extensión y los relieves que ostenta.

Ana Olivera Poll y Juan Antonio Sanz

Considerando los elementos arqueológicos, epigráficos y antroponímicos, la doctora Alicia Canto concluyó que el monumento es de época romana, posiblemente del siglo II d.C. Este monumento podría ser un exvoto, dedicado a la diosa Diana, hermana de Apolo y reina de los bosques, venerada especialmente por ciudadanos de clase baja y esclavos, quienes podían recibir asilo en sus templos.

Según la doctora Canto, los relieves del paño central podrían representar, de izquierda a derecha, lo siguiente:

Una figura femenina que podría ser una diosa o sacerdotisa. Un matrimonio, con la mujer a la izquierda y el hombre a la derecha, realizando un ofrecimiento o sacrificio ante la figura femenina que, a su vez, realiza una libación. Entre la figura de la izquierda y las dos de la derecha podría encontrarse un ara.

Relieves del Paño Inferior

En el paño inferior, se observan dos relieves que parecen haber sido retocados o afectados por un líquido corrosivo, posiblemente por motivos religiosos. La doctora Canto sugiere que estos relieves podrían representar:

Una vaca o buey echada en el suelo, situada al lado derecho. Una pequeña ternera o cabra, con cuernecillos rectos, ubicada al lado izquierdo. Estos animales podrían estar relacionados con el sacrificio representado en el paño superior, o ser simbólicos de la divinidad, o ambas cosas.

Inscripción a la Izquierda de la Hornacina

A la altura de la base de la hornacina, del lado izquierdo, se encuentra una inscripción de 68×21 cm dividida en dos líneas de texto. Esta inscripción parece haber sido retocada y pintada en varias ocasiones. La lectura “A LAS TRES MARÍAS” parece ser una interpretación moderna y cristianizada del texto original romano. La doctora Canto sugiere que la inscripción original podría ser:

«A(nimo) l(ibens) s(olvit votum?) • Sisc(inius?) Q(…?) Dîanae»

Lo cual se traduciría como: «Siscinio Q(…?) consagró este monumento a Diana, cumpliendo con agrado su promesa.»

El monolito natural de granito, además de la hornacina y los relieves descritos en la cara este, presenta en su parte trasera, hacia la izquierda, una serie de pequeñas gradillas que en su conjunto se asemejan a la zarpa de un oso. Estas características adicionales sugieren un uso ritual del monolito más complejo de lo que se observa a simple vista.

Estas gradillas presentan bordes redondeados, lo que sugiere un uso frecuente a lo largo del tiempo. La cronología de estas gradillas es indeterminada, pero su disposición parece haber sido diseñada para permitir el acceso a la parte superior del monolito. La hipótesis más plausible es que estas gradillas fueron utilizadas para depositar exvotos en la cima de la roca.

En los márgenes del arroyo de Piedra Escrita o Cantarranas se extiende una necrópolis notablemente desordenada que data del siglo XII. Este sitio arqueológico ofrece una rica fuente de información sobre los asentamientos y prácticas funerarias ancestrales en la región.

La necrópolis se encuentra repartida a ambos lados del arroyo, reflejando una distribución aparentemente aleatoria de tumbas y sepulcros. Esta disposición sugiere que los entierros podrían haber pertenecido a diferentes emplazamientos o comunidades del siglo XII. La cercanía al arroyo sugiere una posible relación simbólica o práctica con el agua, un elemento común en muchas tradiciones funerarias.

La dispersión desordenada de la necrópolis podría indicar varias hipótesis:

Diversidad de Emplazamientos: Es posible que diferentes comunidades utilizaran este espacio común para sus entierros, reflejando una convivencia o interacción entre poblaciones diversas.

Evolución del Sitio: La distribución caótica puede ser el resultado de una evolución prolongada del sitio, con tumbas añadidas a lo largo del tiempo sin una planificación centralizada.

Condiciones Naturales: Factores naturales, como la erosión del arroyo o inundaciones, podrían haber influido en la disposición de las tumbas, desplazando estructuras funerarias.

Pero nuestro objetivo principal era encontrar el lecho incubatio. El incubatio es una práctica de la antigüedad profundamente arraigada en las creencias religiosas y culturales de diversas civilizaciones. Es una forma de adivinación mediante sueños, utilizada por nuestros antepasados para predecir el futuro o buscar soluciones a problemas personales, como enfermedades o desgracias inminentes.

El término incubatio deriva del latín y hace referencia al acto de dormir en un lugar sagrado con la esperanza de recibir sueños reveladores. Esta práctica se encuentra documentada en diversas culturas antiguas, incluyendo la griega, romana, y egipcia. En estas sociedades, se creía que los dioses, a través de los sueños, podían transmitir mensajes importantes sobre el futuro o proporcionar guía y curación.

El equipo de exploración atravesó un campo florecido, cuyo paisaje primaveral proporcionó un entorno visualmente atractivo y estimulante. Esta travesía no solo ofreció un contacto directo con la naturaleza, sino que también permitió una mejor apreciación del contexto geográfico y ecológico en el que se realizaban antiguamente los rituales de incubatio. Nos dimos varias vueltas alrededor del área objetivo, inspeccionando cuidadosamente cada posible ubicación que correspondiera con descripciones históricas y arqueológicas de sitios de incubatio. Después de una exhaustiva búsqueda y varias vueltas por los alrededores, el equipo finalmente logró localizar el lecho de incubatio.

¡LO HEMOS ENCONTRADO!

Este hallazgo no solo amplía nuestro conocimiento sobre el incubatio, sino que también enriquece nuestra comprensión de la interacción entre el entorno natural y las actividades humanas en la antigüedad.

Conclusión

Los materiales arqueológicos en las prospecciones realizadas indican una ocupación inicial del sitio durante la Edad Antigua, específicamente en la época romana. La duración de esta ocupación es indeterminada, pero es probable que haya sentado las bases para ocupaciones posteriores.

Posteriormente, el lugar parece haber sido ocupado nuevamente durante la Alta Edad Media, ya sea sin interrupción significativa o tras un periodo de abandono. Esta fase está evidenciada por el gran número de tumbas excavadas en la roca, caracterizadas por su dispersión clásica altomedieval en varios núcleos alrededor del poblado y, en ocasiones, en su interior. Este patrón de asentamiento es similar al encontrado a seis kilómetros al noreste, al pie sur de la «Peña de Cadalso», donde se han identificado ocupaciones desde el Cobre o Bronce hasta la Edad del Hierro, en las proximidades de la carretera M-507 entre Cadalso de los Vidrios y Encinar del Alberche.

En cuanto a la presencia de una población en los siglos XVI-XVIII cerca de la Piedra Escrita, documentada en los archivos parroquiales de Cenicientos y que contaba con una parroquia bajo el título de «Virgen de la Piedra Escrita», no se encontraron vestigios claros aparte de algunos restos cerámicos. Esto es notable considerando el breve lapso transcurrido desde su desaparición, en comparación con la facilidad con la que se han detectado evidencias de ocupaciones más antiguas.

En resumen, el sitio muestra una rica y compleja historia de ocupación humana que se extiende desde la época romana hasta la Alta Edad Media, con una posible pero poco documentada ocupación posterior en los siglos XVI-XVIII. Estos hallazgos subrayan la importancia del sitio para comprender las dinámicas de asentamiento y continuidad cultural en la región.

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